En la Diana: Relaciones saludables en la adolescencia y prevención de la violencia de género

En la Diana: Relaciones saludables en la adolescencia y prevención de la violencia de género

Primer programa de prevención de la Violencia de Género, elaborado a partir de un modelo predictivo del comportamiento humano, cuyo objetivo es el cambio comportamental. Es decir, reducir la ejecución por parte de chicos y aceptación por parte de chicas de conductas de Violencia de Género presentes en los inicios de una relación. Incorpora un enfoque positivo para la promoción de relaciones saludables.

DESCRIPCIÓN DE LA TECNOLOGÍA

El programa “En la Diana” es el primer programa de prevención de la violencia de género que ha sido elaborado a partir de un modelo sociocognitivo predictivo del comportamiento humano y que interviene sobre aquellos determinantes de más pesos que estarían detrás de que los chicos ejecuten conductas de violencia de género y las chicas las toleren. Su objetivo es generar cambios comportamentales de modo que se instauren relaciones saludables en población adolescente. Consta de 5 sesiones que son implementadas en paralelo con chicos por un lado y chicas por otro.  El programa, ha obtenido recientemente el reconocimiento de la Fundación para la Investigación, Desarrollo y aplicación de la Psicología de la Comunidad Valenciana como programa de interés científico-profesional. Supone un programa innovador, con una aproximación diferente a los programas tradicionales y que ha sido diseñado seleccionando aquellas técnicas con mayor evidencia en la modificación de comportamientos en población adolescente. La intervención ha sido protocolizada de modo que los y las profesionales puedan implementarlo con precisión y pueda ser evaluado y perfeccionado.

El programa de prevención “En la Diana” nace de una línea de investigación iniciada en 2014 sobre prevención de la violencia de género en la adolescencia, respaldada por la Generalitat Valenciana con una beca pre-doctoral VALi+D y que dio lugar a la tesis doctoral “Predicción de la ejecución y aceptación de conductas precursoras de violencia de género en la adolescencia” (Nardi, 2017), Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad Miguel Hernández (2016-2017). Dicha línea surge ante la falta contrastada de la eficacia de los programas de prevención para reducir la prevalencia de la problemática y consistió en la aplicación por primera vez de un modelo socio-cognitivo del comportamiento humano contrastado, con más de 2000 adolescentes de 16 centros educativos de Alicante de características sociodemográficas dispares.

APLICACIONES DE LA TECNOLOGÍA

En programa de prevención “En la Diana” podría resultar de interés a entidades públicas que deseen prevenir la Violencia de Género en la adolescencia y promocionar relaciones saludables, así como a asociaciones de madres y padres o centros educativos privados.

VENTAJAS Y ASPECTOS INNOVADORES

Existen numerosos programas de prevención de la violencia de género a nivel estatal e internacional (ver Casas, 2013; Cornelius y Resseguie, 2007; De la Rue, Polanin, Espelage y Pigott, 2017; Shorey, Cornelius y Bell, 2008). Sin embargo, en el mejor de los casos, solo han logrado producir cambios actitudinales hacia la violencia de género y aumentar los conocimientos de los y las participantes sobre la problemática, pero en general, no logran producir cambios conductuales sostenidos en el tiempo (Casas, 2013; Cornelius y Resseguie, 2007; De la Rue et al., 2017; Fernández-González, Calvete y Sánchez- Álvarez, 2020; WHO [OMS], 2010). Es decir, no disminuyen la ejecución de conductas de violencia de género en chicos y su aceptación en chicas. Solo un programa norteamericano, que requiere de 10 sesiones aplicadas en 5 años consecutivos, logró ciertos cambios comportamentales (Foshee et al., 2005), aunque no con respecto a sufrir violencia de tipo psicológica, la forma más prevalente y normalizada de violencia de género y que precede otras formas de violencia. Además, en base a la literatura científica revisada, ninguno ha sido elaborado a partir de un modelo comportamental basado en la evidencia que permita intervenir sobre los determinantes más directamente relacionados con la ejecución y aceptación de dichas conductas.

Así, el programa “En la Diana” ha sido elaborado para superar estas limitaciones, y con el objetivo de ser eficaz y eficiente en la prevención primaria y secundaria de la problemática. El programa consta de 5 sesiones con chicos y 5 sesiones con chicas (a implementar en paralelo) y pretende prevenir que se ejerzan y acepten conductas de violencia psicológica que suelen estar presentes desde los inicios de una relación de violencia de género en la adolescencia, incluso en población de riesgo.

Así, el programa “En la Diana” se distingue de los programas tradicionales en los siguientes aspectos:

  1. Se basa en las recomendaciones de la OMS ([WHO], 2010) y personas expertas (Cornelius y Resseguie, 2007; de la Rue et al., 2017; Shorey et al., 2008) de emplear modelos teóricos basados en la evidencia. En este caso se aplicó la Aproximación a la Acción Razonada, un modelo sociocognitivo resultado de 40 años de investigación y cuya eficacia ha sido ampliamente contrastada.
  2. Dicho modelo fue testado con más de 2000 adolescentes de 16 centros educativos diferentes, lo cual añade solidez al programa “En la Diana”.
  3. Tiene una mayor probabilidad de ser eficaz a nivel de cambio comportamental dado que se interviene sobre los determinantes causales del comportamiento y del cambio comportamental (Michie y Abraham, 2004).
  4. Al emplear un modelo teórico basado en la evidencia, facilita la evaluación del programa y por tanto conocer qué funciona y qué no, permitiendo perfeccionar la teoría y el programa de prevención (Michie y Abraham, 2004).
  5. Interviene sobre conductas de violencia de género que suelen estar presente desde el inicio de una relación de violencia de género, tal y como recomienda la experta mundial Lori Heise (2011). Trabaja sobre aquellas conductas de violencia psicológica identificadas como las más relevantes a prevenir por un grupo de personas expertas.  Constituye en esencia un programa de prevención primaria, considerado el nivel de prevención con mayor capacidad de impacto en las cifras de violencia de género (Heise, 2011), además de un programa de prevención secundaria, al pretender alcanzar cambios comportamentales con población adolescente de riesgo.
  6. Adopta una perspectiva diádica, es decir, su objetivo es prevenir que los adolescentes ejecuten y las adolescentes acepten conductas de violencia de género.  Los programas de prevención tradicionales trabajan con chicos y chicas a la vez y se centran principalmente en prevenir que las chicas padezcan violencia de género (Casas, 2013; Reed et al., 2011), generando rechazo entre una parte de la población masculina. En contextos educativos, parece haber consenso en cuanto a la necesidad de trabajar con los chicos para lograr la igualdad y prevención de la violencia de género en la pareja (Moira Carmody, 2016). De hecho, la OMS (2007) afirma que las medidas de prevención primaria no serán efectivas si solo se centran en mujeres adultas y adolescentes.  El programa “En la Diana” trabaja con chicos y chicas por separado precisamente porque lo que explica que los chicos ejecuten conductas de violencia de género difiere de los motivos por los cuáles las chicas las aceptan (Nardi et al., 2018;2022).
  7. Frente a los programas tradicionales dirigidos a concienciar, identificar y modificar actitudes, sobre todo mediante la sensibilización, los contenidos del programa “En la Diana” han sido rigurosamente elaborados a partir de la literatura científica. Se ha seleccionado aquellas técnicas y adoptado aquellas perspectivas teóricas que han demostrado su eficacia en la modificación de creencias y variables predictoras de interés y que por tanto promuevan relaciones saludables. Igualmente se ha diseñado para superar otras limitaciones identificadas en los estudios como: el rechazo de la temática por parte de los chicos, evitando abordarla desde la óptica de que los chicos son los agresores o potenciales agresores y empleando mensajes significativos para ellos (Berkowitz, 2002; 2004; Flood, 2004; Heppner et al. 1999; Katz, 2006); la dificultad de las chicas de identificar determinadas conductas como precursoras de violencia de género (DGVG, 2015; Luzón et al., 2011), y; la dificultad para tomar conciencia de la influencia de la construcción sociocultural de la feminidad y masculinidad y del amor romántico en sus relaciones (Fox et al., 2014; Nardi, 2017).
  8. El equipo profesional que implementaría el programa serían profesionales jóvenes de la psicología, con formación o experiencia en psicología infanto-juvenil, violencia de género e igualdad y en la aplicación de este programa. El énfasis en que las/los profesionales sean jóvenes es porque pueden lograr con mayor facilidad un clima de cercanía y confianza con los y las adolescente durante las sesiones, establecer una mejor comunicación (lenguaje similar) y convertirse para ellos/as en referentes saludables en las relaciones de pareja.
  9. Se trata de una intervención estandarizada/protocolizada. Los/las profesionales que implementarían el programa contarían con un manual para trabajar con los chicos y otro para trabajar con las chicas, tras recibir un curso de formación en su aplicación. Entre otras cuestiones, los manuales incluyen para cada una de las 5 sesiones que componen el programa de chicos y chicas: qué decir, qué actividades y técnicas aplicar y cómo. De este modo, de cara a evaluar la eficacia del programa, se tendría un mayor control sobre el efecto de su contenido.
  • Cumple con el Pacto de Estado, entre otras cuestiones, en avanzar hacia la consecución de programas o intervenciones basados en la evidencia (Línea estratégica 3, Objetivo 3.6., Medida 6).

GRADO DE DESARROLLO

Nivel de Madurez: Fase Piloto Avanzada. El programa ya cuenta con la estructura teórica validada por una tesis doctoral (Premio Extraordinario UMH) y manuales de aplicación listos.

Estado Actual: Buscando partners para la implementación a mayor escala que permita terminar de ajustar la eficacia según el contexto sociodemográfico de los centros.

SECTORES DE APLICACIÓN

  • Administración Pública (Igualdad, Juventud y Educación).
  • Sector Educativo (Secundaria y Bachillerato).
  • Psicología Clínica e Intervención Social.
  • Tercer Sector (Fundaciones y ONGs).

INVESTIGADOR PRINCIPAL

Ainara Nardi Rodríguez – Departamento de Ciencias del Comportamiento y Salud