Análisis y propuestas de desarrollo de comunidades energéticas basadas en el uso de instalaciones solares fotovoltaicas

Análisis y propuestas de desarrollo de comunidades energéticas basadas en el uso de instalaciones solares fotovoltaicas

La oferta se basa en ofrecer análisis y estudios de viabilidad técnica y económica sobre los beneficios asociados el desarrollo e implantación de sistemas de autoconsumo colectivo/compartido con instalaciones fotovoltaicas y mediante la creación de comunidades energéticas. Con la finalidad de ofrecer la mejor solución de desarrollo de la instalación a la hora de llevar a cabo este tipo de autoconsumo compartido o colectivo. De forma que sea lo más eficiente posible en términos energéticos, pero también lo más eficiente posible en términos de ahorro económico de los consumidores asociados a una comunidad energética con generación fotovoltaica.

DESCRIPCIÓN DE LA TECNOLOGÍA

El conocimiento a transferir reside en el análisis y asesoramiento para el mejor diseño y desarrollo de una comunidad energética para el aprovechamiento conjunto de una instalación solar fotovoltaica. El contexto de desarrollo de este tipo de autoconsumo abarca comunidades de vecinos, polígonos industriales o comerciales y zonas residenciales, donde todos ellos tuviesen como objetivo principal beneficiarse colectivamente de las mismas instalaciones de generación eléctrica u otras medidas situadas en el entorno de dicha comunidad. Esto puede suponer un aprovechamiento de la capacidad de generación eléctrica, una mejora de la eficiencia energética y un desarrollo de los sistemas de movilidad sostenible, con potencial para un desarrollo de la gestión de la demanda en futuro. En este sentido para el correcto desarrollo de las comunidades energéticas es necesario analizar todas las variables que intervienen en las mismas, ya que pueden llevar a cabo múltiples actividades como son: producir, consumir, almacenar, compartir o vender energía. Factores como el lugar donde va air instalada la generación principal, el tipo de conexión a través de red o en red interior, los coeficientes de reparto o participación que tendrán cada uno de los consumidores asociados a la comunidad energética, etc.

Un ejemplo de este tipo de actividades en las que se pueden basar, son el autoconsumo o la generación distribuida, que suponen un factor importante para el ahorro económico de muchas familias en el caso de comunidades energéticas en zonas residenciales, pudiendo de esta forma hacer frente a la pobreza energética. Además, se reduce la dependencia de las compañías eléctricas convencionales (distribuidoras) y se aumenta la competitividad en la industria. Por otro lado, los beneficios ambientales son importantes, con una disminución de la energía consumida, un aumento de energía consumida de origen renovable distribuida o una reducción de los combustibles fósiles utilizados, así como los sociales, con el empoderamiento ciudadano, la creación de empleo local, la creación de un tejido comunitario o la reinversión de los beneficios de la actividad en los aspectos prioritarios para la comunidad.

APLICACIONES DE LA TECNOLOGÍA

Las comunidades energéticas, de acuerdo con la normativa europea, permiten que los ciudadanos produzcan, consuman, almacenen, compartan y vendan energía renovable colectivamente. Su finalidad principal es proporcionar beneficios ambientales, económicos y sociales a sus miembros y al entorno en el que desarrolla su actividad, más que una rentabilidad financiera. Es decir, no se pueden contemplar como formas de negocios para la obtención de beneficios económicos, sino como una forma de obtener ahorros económicos, y beneficios medioambientales y sociales de forma participativa e igualitaria entre todos los consumidores que participen en una comunidad energética.

Las aplicaciones del conocimiento propuesto están centradas en el asesoramiento a la mejor solución a la hora de proponer, desarrollar y dimensionar una Comunidad energética mediante la instalación de uno o varios sistemas de generación solar fotovoltaica distribuidos, los cuales podrán estar conectados a la red interior de algunos usuarios o a través de red para otros participantes que estén también asociados a dicha comunidad. 

El contexto de desarrollo de este tipo de autoconsumo abarca comunidades de vecinos, polígonos industriales o comerciales y zonas residenciales, donde todos ellos tuviesen como objetivo principal beneficiarse colectivamente de las mismas instalaciones de generación eléctrica u otras medidas situadas en el entorno de dicha comunidad. Del mismo modo las empresas instaladora o proyectistas que decidan llevar a cabo este tipo de iniciativas necesitarán de un asesoramiento adecuando en todas las fases del desarrollo y ejecución de este tipo de modalidad de autoconsumo compartido, que son las comunidades energéticas.

VENTAJAS Y ASPECTOS INNOVADORES

El primer marco regulatorio del Autoconsumo mediante instalaciones solares fotovoltaicas llegó en diciembre del año 2015 con el RD900 (https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2015-10927), pero fue realmente el Real Decreto 244/2019, de 5 de abril, por el que se regulan las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo de energía eléctrica (https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2019-5089), el que introdujo importantes cambios que facilitaban el desarrollo de sistemas de Autoconsumo con fuentes de origen renovable como es el caso de las instalaciones solares fotovoltaicas, tanto de forma individual como colectiva o también llamada compartida. Además introducía novedades como la posibilidad de realizar autoconsumo directo o con sistemas de acumulación (baterías) o la posibilidad de verter el posible excedente a la red de distribución (según caso) y recibir una compensación a cambio, el denominado mecanismo de compensación simplificada.

Dentro del autoconsumo compartido existe una modalidad del mismo que serían las Comunidades Energéticas. Sin embargo, el alcance de esta tipología de autoconsumo colectivo, su funcionamiento y su puesta en marcha al ser más compleja requiere de un marco normativo más específico, que marque las pautas a seguir a la hora de desarrollar una comunidad energética. En este sentido el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico público recientemente un documento con la “Propuesta del Real Decreto para regular las comunidades energéticas” (https://www.miteco.gob.es/es/prensa/ultimas-noticias/el-miteco-publica-la-propuesta-del-real-decreto-para-regular-las-comunidades-energ%C3%A9ticas/tcm:30-561485)

Nuestra ventaja como grupo reside en que hasta ahora tanto el asesoramiento o como el diseño de instalaciones de autoconsumo colectivo fotovoltaico que realizaban las empresas del sector estaba centrado en instalaciones de Autoconsumo Colectivo para unos pocos usuarios (de tamaño pequeño o mediano), pero no para decenas o cientos de usuario como si contempla y prevé el Autoconsumo con una Comunidad energética (con potencias instaladas en módulos de decenas o cientos de kWp). En este sentido el asesoramiento que ofrecemos está dirigido a analizar todos aquellos factores que intervienen en diseño de la instalación desde el punto de vista eléctrico (distancia máxima permitida para realizar la instalación, análisis del punto de conexión a la red para la evacuación de la energía, potencia pico a instalar y análisis de la curva de generación prevista, análisis de la posibilidad de instalar también sistemas de almacenamiento o baterías de Litio) como energético. Todo ello analizando el comportamiento de la demanda eléctrica (perfil de consumo diario, mensual y anual a partir de históricos de demanda, por ejemplo) de los consumidores que finalmente se acogerán a la instalación de autoconsumo en forma de comunidad energética. Pero también analizando la viabilidad económica del proyecto y el ahorro que se va a ir alcanzando desde el primer momento hasta el final de la vida útil de la instalación.

GRADO DE DESARROLLO

El marco normativo actual (RD244 de abril de 2019) favorece la instalación de sistemas de autoconsumo fotovoltaico colectivo mediante las denominadas Comunidades Energéticas, pero es necesario un correcto diseño, cálculo y dimensionamiento de este tipo de instalaciones para maximizar las ventajas del ahorro y eficiencia que ofrecen este tipo de instalaciones a los usuarios finales de las mismas.

Las comunidades de energías renovables y las comunidades ciudadanas de energía buscan beneficios ambientales, económicos o sociales para sus miembros o para las localidades en las que operen, en este sentido podrán disponer en algunos casos de por ejemplo de cupos específicos en las subastas de Régimen Económico de Energías Renovables y reserva de capacidad en los nudos de la red eléctrica objeto de concurso. Todos estos parámetros ha de ser analizados correctamente antes de realizar propuestas en firme de diseño de sistemas fotovoltaicos para comunidades energéticas.

SECTORES DE APLICACIÓN

  • Comunidades de Vecinos y Zonas Residenciales.
  • Polígonos Industriales y Parques Comerciales.
  • Administraciones Públicas (Ayuntamientos, Diputaciones) y Agencias de Desarrollo Local.
  • Empresas Instaladoras y Oficinas de Ingeniería (como servicio de consultoría especializada).
  • Promotores de Energía y Empresas de Servicios Energéticos (ESCOs).

INVESTIGADOR PRINCIPAL

Sergio Valero Verdú – Instituto Universitario de Investigación en Ingeniería